Olvido

viernes, 2 de marzo de 2007

CIERRA los ojos y a oscuras piérdete

bajo el follaje rojo de tus párpados.

Húndete en esas espirales

del sonido que zumba y cae

y suena allá, remoto,

hacia el sitio del tímpano,

como una catarata ensordecida.

Hunde tu ser a oscuras,

anégate en tu piel,

y más, en tus entrañas;

que te deslumbre y ciegue

el hueso, lívida centella,

y entre simas y golfos de tiniebla

abra su azul penacho el fuego fatuo.

En esa sombra líquida del sueño

moja tu desnudez;

abandona tu forma, espuma

que no se sabe quién dejó en la orilla;

piérdete en tí, infinita,

en tu infinito ser,

mar que se pierde en otro mar:

olvídate y olvídame.

Octavio Paz

de "EL GIRASOL" (1943-1948)