En lo penoso de estar enamorado

domingo, 4 de marzo de 2007

 

Pintura de Isabel Guerra


¡Qué verdadero dolor,

y qué apurado sufrir!

¡Qué mentiroso vivir!

¡Qué puro morir de amor!

¡Qué cuidados a millares!

¡Qué encuentros de pareceres!
¡Qué limitados placeres

y qué colmados pesares!

¡Qué amor y qué desamor!

¡Qué ofensas!, ¡qué resistir!

¡Qué mentiroso vivir!

¡Qué puro morir de amor!

¡Qué admitidos devaneos!

¡Qué amados desabrimientos!

¡Qué atrevidos pensamientos,

y qué cobardes deseos!

¡Qué adorado disfavor!

¡Qué enmudecido sufrir!

¡Qué mentiroso vivir!

¡Qué puro morir de amor!

¡Qué negociados engaños

y qué forzosos tormentos!

¡Qué aborrecidos alientos

y qué apetecidos daños!

¡Y qué esfuerzo y qué temor!

¡Qué no ver! ¡Qué prevenir!

¡Qué mentiroso vivir!

¡Qué enredos, ansias, asaltos!

¡Y qué conformes contrarios!

¡Qué cuerdos! ¡Qué temerarios!

¡Qué vida de sobresaltos!

Y que no hay muerte mayor,

Que el tenerla y no morir:

¡qué mentiroso vivir!

¡qué puro morir de amor!

Francisco de quevedo