Tiempo de los antídotos

viernes, 27 de julio de 2007

 

La edad me ha ido dejando
sin venenos, malgasté poco a poco
esa fortuna,

¿qué más puedo perder?

Es el tiempo ruin de los antídotos.
Materia devaluada, la aventura
disiente de ella misma y se aminora.
Ya sólo quedan rastros de peligros,
una zona prohibida apenas frecuentada,
la pauta exigua de lo inconfesable,
cierto amargo fugaz de furia y desacato.

La osadía de bordes delictivos,
los deseos gastados
en los turbios dispendios de la infidelidad,
la virtud y la inercia depravada,
el amor desangrándose
como un licor impuro, la excitante
trastienda de la noche,

¿qué se hicieron?

Los años, ay de mí, me han desmentido.

José Manuel Caballero Bonald